domingo, 29 de octubre de 2017

Prioridad social: nadie está libre de padecer sordera, ni siquiera los que no queremos oír.


Nuestra querida Adriana Riotorto,
incansable luchadora
por generar el ámbito de atención primordial
a las necesidades
de las personas sordas.

viernes, 13 de octubre de 2017

El amor a los 90, ¿premisa para un guion?

Tras la ceremonia, la pareja y sus invitados se reunieron en un restaurante cercano donde se realizó el festejo. 
Credit Justin Gilliland/The New York Times

Ella, Gertrude Mokotoff, tiene 99 años. Profesora de Biología y ex - alcaldesa de Middletown.

Él, Alvin Mann, de 94 años, fue marino mercante y pocos años antes obtuvo su título universitario de Especialista en Historia.

Se conocieron en un gimnasio.

Gertrude le pidió matrimonio al poco tiempo. Él aceptó sin dubitaciones.


Ella no olvidó usar la tradicional liga en la pierna izquierda. Y como una adolescente, la mostró en la fiesta de matrimonio.

Datos extraídos de The New York Times. (Muy recomendable la lectura completa del artículo)

Pero... sin  el cólera...

viernes, 1 de septiembre de 2017

"De paso nos fuimos haciendo niños también nosotros, los padres."- Jaime Barylko

—¡Libertad! —se dijo. Que su majestad el niño determine cuál ha de ser su rumbo, su destino. —¡Libertad! — se clamó.

Entonces padres y maestros se corrieron a un costado para dejar pasar a su majestad el niño, el adolescente, el joven, el nuevo mundo y el mundo de lo nuevo. Y más no hicimos que corrernos, creyendo que de esa manera les dábamos la tan preciada libertad. También les dimos juguetes didácticos, y nos llenamos las bocas con teorías psicológicas, y creíamos que, hablando de libertad, de autorrealización, de ser uno mismo, mágicamente el mundo se transformaría y su majestad el niño construiría su imperio de belleza, bondad, liberación, bajo la advocación de la imagen de la paloma de Picasso. Nos corrimos a un costado, y dijimos: 

—Contemplemos la maravillosa marcha de la historia de seres auténticos, ya no constreñidos por padres autoritarios y castradores.

De paso nos fuimos haciendo niños también nosotros, los padres.

Creció en el vacío, sin límites, sin fronteras, sin carteles orientadores, sin sustento, sin apoyo. En consecuencia, no creció. Quisimos ser modernos, terminamos siendo nadie. "Nadie" es un ser difuso, desprovisto de una línea que demarque su identidad.

Los límites, lo que todos hemos perdido —nuestros hijos porque no los conocieron, nosotros porque nos desprendimos de ellos—, los límites son las coordenadas de los valores, de las creencias, de los modales, de las maneras y —en fin— de las reglas de la existencia y de la coexistencia. De la identidad. Por ellos uno es o puede llegar a ser "alguien".

Vivir es vivir entre límites, en algún encuadre, entre horizontes. Dentro de ese espacio germina y se desarrolla la libertad. Interpretamos mal: creíamos que la libertad se da. No es cierto: la libertad no se da, la libertad se toma, se arranca, se conquista, se logra, se esculpe, abatiendo esclavitudes, confrontándose con límites, aceptando unos, rechazando otros, pero usándolos como referentes en el camino. Además, la libertad es un medio, no un fin. Ahí la tienes, para hacer algo con ella, algo que tú elijas. ¿Y cómo se elige? Se elige entre opciones. Las opciones son los límites dentro de los cuales la libertad adquiere sentido, al rechazar unos y adoptar otros.

De: Los hijos y los límites

De: JAIME BARYLKO



"En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia", dijo Miguel de Cervantes. Y para muchas personas, esas frases están en los libros de Louise L. Hay.

R.I.P.
"Voy a cumplir 90 años este sábado (8 octubre 2016). Elijo ver mi vida moviéndose en diferentes direcciones, todas ellas igual de buenas. Algunas cosas son incluso mejores ahora que en mi juventud. Mis años más jóvenes estuvieron llenos de miedo; en la actualidad mis días están llenos de confianza.

Mi propia vida realmente no comenzó a tener sentido hasta que estaba a mediados de mis 40 años. A la edad de 50 empecé mi carrera de escritora a una escala muy pequeña. El primer año hice una ganancia de 42 dólares. A los 55 años me aventuré en el mundo de las computadoras, lo cual me asustó pero tomé clases y vencí el miedo. Hoy tengo tres computadoras y viajo con mi iPad y iPhone a todas partes. A los 60 años tuve mi primer jardín. En este mismo tiempo me inscribí en clases de arte para niños y empecé a pintar. A los 70 y 80 era más creativa y mi vida continúa siendo cada vez más rica y plena.

Todavía escribo, doy conferencias, enseño a través de mis acciones. Estoy constantemente leyendo y estudiando. Soy dueña de una editorial muy exitosa y tengo dos organizaciones sin fines de lucro. Soy una jardinera orgánica dedicada. Cultivo la mayor parte de mi propia comida. Me encanta la gente y las fiestas. Tengo muchos amigos cariñosos. He viajado extensamente. También todavía estoy pintando y tomando clases. Mi vida se ha convertido en un tesoro de experiencias.

Quiero ayudarte a crear una idea consciente de tus últimos años, para que te des cuenta de que estos pueden ser los años más gratificantes de tu vida. Quiero que sepas que tu futuro es siempre brillante, no importa cuál sea tu edad. Mira tus últimos años convirtiéndose en tus años de tesoros.

En lugar de simplemente envejecer y renunciar y morir, vamos a aprender a hacer una gran contribución a la vida. Tenemos el tiempo, tenemos el conocimiento y tenemos la sabiduría para movernos por el mundo con amor y poder.
¡Da un paso adelante, utiliza tu voz, sal al mundo y vive!

Con amor,
Louise Hay."