Así caracterizó Neruda la poética de Edgar Allan Poe: "su matemática tiniebla". Cierto, totalmente cierto.
Tanto como su presencia entre nosotros/as: detrás de las narraciones actuales -desde las muy reconocidas hasta las más imberbes-, y a pesar de todas las técnicas renovadoras, sigue enhiesta la arquitectura de orfebrería que ideó y plasmó.
Misterioso contrapeso, acaso, para esa imagen oscura y recortada del ebrio, delirante, vago y menesteroso, mantenida aún en vigorosa circulación por quienes, así, revelan una pobre concepción de la Vida o, lo que es peor, una escasísima vivencia de la Vida. Porque entre tinieblas andamos todos; algunos/as hemos intentado trazar rutas, mapas, -provisorios, mutantes-; otros/as han preferido esperar que los vientos los empujen...
Poe no se conformó con un plano: diseñó un puente que, entre las tinieblas, permanece erguido.
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19 de enero de 1809 - Estados Unidos |
