miércoles, 19 de abril de 2017

“Soy la gota que horada la piedra”




















Piedra tejida por arcaicos convencionalismos, comodidades mediocres y raquítica institucionalidad es la sociedad, mundial y local, aún hoy, a tantos siglos de la atroz medida espartana de arrojar por el monte Taigeto a los niños o niñas nacidos con discapacidades o, incluso, debilidades.
Piedra tejida con baba de araña, la construcción más resistente que haya tal vez en la Naturaleza.

Pero entre ese “quizás” y ciertos sueños tenaces, cabe la posibilidad de una fisura, una rendijita que se convierta en grieta, una grieta para que el cuerpo de la lágrima casi infinita de la exclusión se cuele, se empodere del espacio y sea, por fin, un atentado real a la esclerótica piedra.

Sí, Natalia Lambach puede afirmar que esa fue su peripecia y sostener sin ambages: “Soy la gota que horada la piedra”.

¿Por qué? Porque con su actuación artística en varias obras dramáticas ha mostrado y demostrado, aquí, en nuestro medio, que haber nacido con el síndrome de Down no la inhabilita para ser actriz ni, en realidad, para nada que se proponga; no hay vallas en su imaginario: el límite está en ese afuera que con tantos nones le rasparon hasta los huesos, aunque no le hallaron el de la voluntad, también llamado el de la fe en uno/a mismo/a.

El jueves pasado, en ese programa que reboza cultura y sensibilidad social -El Tungue Lé- conducido por el prestigioso historiador Nelson Caula en Radio Uruguay, fue entrevistada Natalia (y su mamá, la reconocida Profesora de Literatura y escritora Silvia Prida). De corazón los invitamos a escucharles en el Sitio de la Emisora.










El resumen de ese Encuentro dice así:

Jueves 3 de julio de 2014 - 16:31 hs.
Silvia y Natalia, una historia de vida y tablas


Luego de cuatro años de presentación de la obra de teatro Estigma: Informe sobre una verdad y una mentira, en todo el país e incluso en España, Yaugurú se encarga de publicar esta obra que escribió Silvia Prida para que la actriz Natalia Lambach, su hija, la interpretara.

Natalia padece síndrome de down y es actriz profesional egresada del Teatro del Centro. El año pasado recibió un Florencio como Mejor Actriz de Reparto por la obra para niños Arlequín.

El Tungue Lé recibió este jueves a Natalia y a su madre para hablar sobre el proceso que vivieron junto a Estigma y en qué trabajos teatrales las encontramos actualmente.




Que tu ejemplo, Natalia, genere un mar de lanzas horadando esa piedra avergonzante de la soberbia discriminatoria y negligente: a la intemperie estamos todos/as.







4 comentarios:

  1. Gracias por esa imagen de la gota que horada la piedra. Ojalá sea así también con las mentes de los hombres, que logremos abrirlas con palabras y acciones, agrietar las montañas de prejuicios que les impiden ver la realidad tal cual es.

    ResponderEliminar
  2. Gracias a ti, Silvia, por habernos enriquecido con tu presencia en este blog. En realidad, hace muchos años que tu Poesía habita en mi sensibilidad; como docente, recuerdo muy bien un momento lejano en que tus poemas fueron reconocidos públicamente con un hermoso galardón. Pero no sabía de este diamante en tu vida personal -tu preciosa hija-, y como madre y mujer me siento muy orgullosa de ti.
    Fuerte, fuerte abrazo para las dos.

    ResponderEliminar
  3. Acabo de ver tus últimas palabras, Ana, gracias mil, me llegan en un momento difícil, y me dan aliento.
    Un fuerte abrazo.
    Silvia

    ResponderEliminar
  4. Podés contar conmigo para ser "tu oreja verde" cuando sea, querida Silvia. De corazón. Fuerte abrazo.

    ResponderEliminar

Gracias por tu interés